Un señor, recientemente, en un acto conmemorando el día del trabajador se permitió, y un conjunto de traidores le permitieron, citar mal a Juan Domingo Perón. No curiosamente demuestra una vez más su cinismo, al tergiversar completamente la frase citada. Aunque, en rigor, también podemos pensar que no comprende textos adecuadamente...

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Perón, desde el exilio, escribió en 1958 "La fuerza es el derecho de las bestias". En el capítulo III titulado "La traición al pueblo" en la sección "La reacción parasitaria" escribe la famosa frase "cada argentino debe producir, por lo menos, lo que consume " . Me permito transcribirla para que se haga una correcta lectura de su contenido.

 


I. LA REACCIÓN PARASITARIA

Los parásitos conforman un sector definido en todas las comunidades animales o humanas. Están en la naturaleza misma, como una maldición. Siempre y en todas partes, han existido los que producen y los que sólo consumen. 

El gobierno del Pueblo y la justicia social son dos cosas que el parásito no tolera. Ellos viven del trabajo ajeno y además quieren que ese trabajo sea despreciado, miserable y doliente. Esta es la mentalidad del parásito.

La clase trabajadora, incluidos en ella los trabajadores intelectuales y técnicos, son los que conciben, crean y producen: forman la clase útil. 

En la República Argentina se ha producido el choque entre la clase parasitaria y la productora. La oligarquía, el clero, los sectores parasitarios de los profesionales y de las fuerzas armadas, se han lanzado, en reacción violenta contra la clase productora, utilizando las armas, los soldados del pueblo. 

Para posibilitar semejante traición al Pueblo ha sido necesario el dinero de la oligarquía, la prédica de los malos curas y la agitación de los políticos profesionales. Tres sectores netamente parasitarios. Los hombres de las fuerzas armadas que traicionaron la fe jurada a la Nación, han sido doblegados por el interés. Son mercenarios que a la usanza de los antiguos "condottieri" cedieron a la presión de su codicia. Si sus designios fueran los ideales que invocan, estarían a su frente hombres de ideales. En cambio ellos actuaron dirigidos , financiados y controlados por capitales internos e internacionales. El Comando de Montevideo contaba a Bemberg, Gainza, Lamuraglia y otros que nunca se han distinguido por otra "virtud" que su sórdida avaricia y su dinero. "Dime con quién andas y te dirá quién eres".

El régimen justicialista había lanzado una "consigna negra" para los parásitos: " cada argentino debe producir, por lo menos, lo que consume ". La organización del Pueblo, el trabajo organizado iba cerrando el cerco alrededor de los que consumen sin producir. Ese fue uno de los motivos de la reacción. La imposición de una real y efectiva libertad de cultos, que nunca existió en la Argentina, fue otra de las causas. La impotencia de los políticos para deshacer al Pueblo organizado y someterlo a sus negros designios interesados, completa el cuadro de esta reacción parasitaria.

Recurrieron a la fuerza, "el derecho de las bestias", para dilucidar un problema de opinión, utilizando para ello a las bestias mismas. Los sectores de las fuerzas armadas que sirvieron a los civiles y realizaron las acciones de sus mandantes, no sólo deshonraron las armas de la Nación, sino que cometieron un crimen de lesa patria al traicionar al Pueblo que creía causas que enfrentan al Pueblo, son siempre malas.


 Saquen sus propias conclusiones...